martes, 3 de junio de 2014

Viajando

Estamos en el aeropuerto de Doha, en Qatar, a un par de horas de tomar el avión para volver a casa. Los aeropuertos me siguen resultando un poco chocantes: son tan lindos, tan modernos que están absolutamente fuera de relación con el mundo real. Y en éste el contraste, sobretodo después de 40 días en Asia, es todavía peor. 


Nos pasa que hay lugares que visitamos que son tan pobres que nos sentimos unos millonarios egoístas que no hacen nada por nadie. Y hay lugares como este donde sentimos ser unas ratas de alcantarilla. Y por ahí pasan muchos de los males de este mundo. 
No me pongo utópico, no hablo de igualdad ni de comunismo, hablo de no permitir cómo sociedad tantos excesos. No se puede tolerar el hambre como tampoco debiera aceptarse tanto lujo.

Tren dentro del aeropuerto que translada a los pasajeros VIP.



Dicho esto, un pequeño compendio fotográfico de las miles de formas de viajar que usamos. 

Este es el avión de Nok Air, no lo tomamos pero es el favorito de los chicos.

Tren nocturno en Tailandia.

Barco colectivo en el río Phraya, en Bangkok.

Barquito para ir a Railay Beach.

Longtail boat, en Phi Phi, para pasar un rato en "La Playa", de la película de Di Caprio.

Nuestro barquito.

Ari y Uma en su segunda vuelta completa del día a Gili Travangan.

En Tuk Tuk por Angkor, el medio de transporte favorito de Sasha.

El autito que alquilamos para recorrer Bali. Es complicado acostumbrarse a manejar por la izquierda. Una de nuestras típicas gangas: lo pagamos 13 dólares por día. Lástima que el segundo día cortamos el cable del embrague y nos quedamos varados en el medio de la nada!

En bondi en Bangkok, ya después de 3 días nos aprendimos los recorridos. Acá estábamos subidos al 15, que también es verde.