viernes, 30 de mayo de 2014

El miedo a volar

Estoy sentando escribiendo en el avión que nos lleva de vuelta a Bangkok. Ya somos 4 otra vez, esta mañana nos volvimos a despedir de Toto, que se quedo un día más en Bali, porque su vuelo es esta noche. Cada momento llega: el tiempo es implacable, no da tregua. 
Cada vez que tenemos que volar, como en cada decisión trascendental, se nos vuelve a llenar el culo de preguntas y de malos pensamientos. El avión se puede caer, el barco de puede hundir, el tren puede descarrilar. Es una posibilidad mínima, lo sabemos, pero la chance está. Los mismos miedos teníamos antes de viajar con los chicos: se pueden enfermar, nos los pueden robar, podemos perderlos en un mercado. La sensación de que la vida puede cambiar dramáticamente en un segundo es lo que motiva todos estos miedos. Tal vez sean las películas, tal vez los noticieros o tal vez saber que a alguien le paso algo parecido. Peor es ahora con Toto, porque con los chiquitos estamos nosotros al lado, con el no. Está bien que esta grande y esta contento con lo que hace, pero igual nos cuesta. Sabemos que es un poco egoísta el sentimiento pero es lo que sentimos.
Cada vez que llegamos a destino, que un viaje sale bueno, que los chicos disfrutan, que Toto nos cuenta sus aventuras, se nos llena la vida de buenas sensaciones. 
Pero es fácil hablar con el diario del lunes: la decisión difícil se toma a priori. Y no es el resultado feliz o adverso lo que debiera juzgar esa decisión. Lo que motiva esa decisión son las ganas de vivir, de aprender, de disfrutar, de tratar de hacer que nuestra vida, que cada vez me parece más corta, sea al menos lo más ancha posible.
Quiero agradecer por este medio, y de la forma más formal posible, a Ari, a Toto, a Uma y a Sasha, por regalarme el viaje más feliz de mi vida.

Pato

miércoles, 28 de mayo de 2014

Volcan Rinjani


 Después de tantos dias de playa pense que estaria bueno hacer algun cambio de aire, aire de montaña. Hace dias venia pensando en hacer algún trekking por la montaña y ni bien llegue a Lombok, Indonesia quedé alucinado por el Volcán Rinjiani. Este es un volcan de 3723 m. ya extinto que en su cráter tiene una laguna hermosa y otro volcan más pequeño todavia activo. 
Mi aventura empezó una mañana muy temprano tomándome un barco desde la isla donde estabamos y luego un taxi hasta la base de la montaña, donde me encontré con mi guía y el resto del grupo. A las 11 am ya estábamos todos listos para arrancar. Caminamos bajo el sol con un calor agobiante por horas, de vez en cuando descansando en algunos lugares a la sombra. A medida que íbamos subiendo nos íbamos acercando al nivel de las nubes y a su vez la temperatura bajaba cada vez más.

 A eso de las 5 de la tarde llegamos al cráter despues de haber subido 1500 metros desde la base. La vista desde ahi arriba era realmente increible, una panorámica de la isla completa por encima de las nubes como tambien del interior del volcán. Llegamos a la hora exacta para ver un atardecer bellisimo donde el sol se escondia por detras de las montañas. 

 Horas después el espectáculo comenzó, la noche era totalmente clara y salpicada con una cantidad de estrellas que en mi vida habia visto. Disfrutamos de una cena tranquila con el grupo y despues a la carpa, el dia siguiente iba a ser muy complicado y habia que descansar bien.  Con el frio y el piso duro no pude dormir y ni bien sonó el despertador a las 3 am me levanté con ánimo para empezar la caminata nocturna hasta la cima del volcán.
La caminta fue durisima a cada paso que dabas el pie se enterraba por completo bajo la tierra, pero la recompensa era insuperable, ver el amanecer desde alla arriba no tiene precio. Y de hecho fue así, cuando llegué el sol se asomaba en el horizonte y fue el mejor amanecer que vi en mi vida. Estabamos todos en la cumbre contemplando esa maravilla y sacando fotos tras fotos de todo lo que nos rodeaba.
 

 Esa misma tarde volvi con un porteador hasta el pueblo donde habia empezado. Llegué a la isla y exaltado fui a buscar a la flia para contar la gran experiencia.

Toto

lunes, 26 de mayo de 2014

Todas las religiones

En este viaje ya pasamos por todas las religiones del mundo, al menos las principales.
Arrancamos en Bangkok, capital de Tailandia, que es un país budista. El budismo es una religión de puertas adentro, individual, casi filosófica. 
La sensación que da desde afuera es que es una religión de gente que trata de estar en paz consigo mismo y con el mundo. Nadie trata de convencer ni reclutar a nadie. Los monjes son respetados y venerados.
Seguimos por Camboya que también es budista. Fuimos a ver los templos de Angkor, que originalmente fueron construidos hace más de mil años por gente que practicaba el hinduismo. Lo extraño es que en algún momento algún rey cambió de religión y sacaron los vishnus y los ganeshas y los reemplazaron por budas. La mezcla es extraña pero alucinante.

Volvimos a Tailandia y en el sur arranco nuestro viaje musulmán. En las islas, la mayoría de los habitantes practican esa religión, ya aparecieron los primeros burkas.
Pasamos por tierra a Malasia y ahí tuvimos la mezcla más extrema: el país es musulmán, por una mayoría abrumadora, pero en las ciudades donde estuvimos (Penang y Kuala Lumpur) hay comunidades muy activas chinas, donde nos encontramos con estatuas de Confucio y de nuevo varios templos budistas, e indias, que tienen una religiosidad muy activa y unos templos muy coloridos. 

Además Penang fue colonia inglesa, por lo que hay un par de iglesias cristianas también.
Por ultimo terminamos nuestro viaje en Indonesia en dos islas: Lombok es musulmana, como el resto del país. Lo más raro para nosotros fue no poder escapar nunca de las mezquitas: están por todos lados y tienen en el minarete más alto 4 megáfonos dirigidos a los 4 puntos cardinales. Cinco veces por día hay uno (tristemente bautizado el borracho por nosotros) que canta un rezo a todo volumen durante varios minutos y no siempre afinando. Los del día son divertidos, pero el borracho de las 4 de la mañana desafinando a los gritos te pone los pelos de punta.

Y ahora estamos en Bali, nuestra última parada antes de la vuelta. Es una isla hinduista, con una religiosidad plena: cada casa, no exagero, cada casa tiene en su frente un pequeño templo donde las mujeres cada mañana prenden inciensos y llenan de arreglos florales un pequeño panteón dedicado a su dios favorito: volvieron Ganeshas y Vishnus, Shiva, Hanuman, y hasta Buda aparece también. 
Es raro para nosotros, ateos recalcitrantes, hablar de religión. Visto desde afuera como estamos, lo único que encontramos en los distintos credos son puntos en común. Sentimos que el hombre tiene una necesidad imperiosa de creer en algo superior, tal vez para entender lo poquito que somos. 

Pato


miércoles, 21 de mayo de 2014

Dia de bicis

Hoy nos despertamos despidiendo a Toto que partía a las 7 para escalar el Rinjani, hermoso volcán de la isla de Lombok, pero ese seguramente sera otro posteo, su posteo. 


Desde que llegamos ayer a Gili Trawangan, nuestra segunda isla indonesia, nos tentó la idea de alquilar bicicletas. Rentamos una con silla para bebe para Pato y Sasha y otra con asiento para mi hermosa copiloto. Nuestro objetivo: darle la vuelta a la isla y conocer todas sus playas. Para las 9:30 ya estábamos en camino (y eso que el regateo llevo su tiempo..) El principio es complicado, muchas bicis para esquivar, peatones y tuc tuc tirados x caballos que no conocen los frenos, solo la bocina!!! 

Al cabo de unos minutos eramos expertos! Hasta tirabamos bocina, como dice mi copiloto. Hicimos dos paradas para refrescarnos en este espantoso mar color turquesa. En una de estas paradas perdimos una de las crocs de Sasha, viene usandolas sin descanso y las adora. Pato deshizo el camino hasta la primera zambullida, sin éxito. Después de almorzar, de hacer playa nuevamente, emprendimos nuestra 2da bicicleteada. Objetivo: recuperar la Croc! No resulto, nunca apareció pero tuvimos una muy linda puesta del sol. Acá van unas fotos:






Ari

Snorkeling

Hoy me meti a hacer snorkeling con papá (en la Gili Trawangan) y vi un monton de cosas que de verdad me gustan como el pez mariposa o el pez payaso que se esconde en la anémona.

Vi también un pez rarisimo largo que parece que tiene otro pez en la cola, tambien vi una morena gigante que abría y cerraba la boca por suerte le vi solamente la cara (igual no me habria gustado verle el cuerpo).
Los corales son preciosos todos, hasta ahora no vi ninguno feo! Son de colores vibrantes, y sus formas son raras, algunos parecen hongos.
Vi muy pocos erizos en la salida de hoy,  algunos muestran sus ojos, otros solo su cuerpo pinchudo. Consejo: no los pisen! Pero  la verdad es que fue una sumergida muy linda.
Uma

domingo, 18 de mayo de 2014

Masacre culinaria

Los últimos días fueron una total masacre culinaria.
La comida en las islas de Tailandia es rica, pero después de 15 días ya se nos estaba empezando a repetir un poco. 
Desde Koh Lipe viajamos a Hat Yai, una ciudad grande en la que decidimos hacer noche solo porque leímos que había buena comida callejera. No nos equivocamos: encontramos al lado de un McDonalds (al que por supuesto no entramos) un montón de puestitos que vendían comida China, y ningún plato pasaba de los 15 pesos.

Desde ahí cruzamos la frontera y entramos a Malasia, para ir a Penang. Esta es una ciudad dentro de una isla que fue colonia británica y que tiene grandes comunidades china e hindú. Ni bien dejamos los bolsos en el hotel, salimos disparados al Little India, algo así como el barrio chino de Belgrano, pero con los aromas a curry, incienso y la música India a full. Son tres manzanas que te hacen sentir en India, aunque con la tranquilidad de saber que estás en Malasia.
Nos sentamos a comer en el primer restaurant que vimos, éramos los únicos occidentales. Nos miraban como bichos raros. Los indues son muy amables y muy curiosos, no paran de mirarte. Cuando te hablan hacen un movimiento muy simpático con la cabeza, con el que demuestran que están a gusto con vos. Tomi pidió Thali: en una hoja enorme de banana te sirven una montaña de arroz y encima todo tipo de curries y salsas. Se come con la mano (la derecha, la izquierda en India es la mano prohibida, se usa para limpiarse el culo), Armando bolitas de arroz y curry y llevándolo directo a la boca. Si se te acaba, te vuelven a llenar de arroz y salsas, todo por 12 pesitos. No saben la emoción de ese chico, cuando término de comer respiro profundo y dijo: -¿Y no nos podemos quedar a vivir acá?
Nos quedamos dos días y después estuvimos dos días más en Kuala Lumpur. Estamos ahora volando a Lombok, en Indonesia donde vamos a descansar en la playa de tanta comida y tanto shopping. Fueron 5 días comiendo como chanchos y pateando a morir buscando baratijas, pero esa es otra historia.

Lo bello y lo triste

Un compendio de fotos de la belleza de la costa de Koh Lipe y la cantidad de basura que se acumula cada día, cuando baja la marea. Los asiáticos carecen absolutamente de algún tipo de cultura ecológica: consumen y tiran. Y ahora consumen mucho, por lo que hay mucha basura flotando en el mar que llega a la costa.






jueves, 15 de mayo de 2014

Trash Hero, héroe de la basura

 Estabamos en la recepcion de las cabañas en la playa en Koh Lipe, un lugar hermoso, cuando vimos un anuncio para un trabajo voluntario.
 Consistía en limpiar toda la basura que el mar expulsa y queda en las playas. Me gusto mucho la idea, me hizo acordar del trabajo voluntario que hacia en Nueva Zelanda en las granjas organicas. Esto era un par de horas de trabajo a cambio del transporte en bote a las playas de las islas vecinas y un almuerzo. Se hace todos los lunes y juntan viajeros de todas partes, se crea un ambiente de mucha buena onda. Cuando llegamos a la playa no podía creer la cantidad de basura que se juntaba, terminamos recolectando unas 65 bolsas de consorcio llenas de plástico, vidrios y mucha porquería. Antes de volver nos dejaron nadar un rato en esa playa paradisiaca, que si no es la mejor playa en la qué estuve hasta ahora esta ahi muy cerca. La arena era de un color blanco leche y una textura como la de la harina. El mar era de un agua turquesa increíble, pocas veces tuve tan buena visibilidad, era totalmente transparente el agua. Volvimos en el bote long tail, los que tienen la proa larga,y almorzamos una rica comida tipica todos juntos.

 Fue una experiencia muy buena, me gusto mucho haber sido parte de ese grupo y hacer un poquito pero a su vez algo grande por el cuidado del medio ambiente.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Serendipity

Tengo una familia maravillosa.

Ari es generosidad pura. Esta siempre y en cada momento pendiente de todos, atenta a nosotros. Nos ama, nos lo demuestra y nosotros lo sabemos. Yo puedo estar todo el día a su lado, no necesito otra cosa para ser feliz.

Tomi ya es un viajero consumado. Podría estar haciendo este mismo viaje por su cuenta, ya tiene las condiciones para viajar solo. Que todavía nos elija, que no nos sufra a su edad, es el mejor regalo que puede hacernos.

Uma pidió para este viaje poder cargar sus cosas, tiene una mochila nueva que lleva con orgullo. Ayer, después de caminar más de media hora de un lado al otro de una isla, subiendo un morro y a 40 grados de temperatura le pregunté si le llevaba la mochila y me dijo que siii. Lo notable es que no había chistado, si no le hubiera preguntado hubiera seguido cargando. Estamos andando mucho y todavía no le escuchamos una queja, está siempre bien predispuesta para todo.

Sasha es el que más disfruta del viaje. Lo cierto es que tiene una posición de privilegio porque cuando se cansa de caminar se sube a cococho de alguien. Con esos ojos enormes que tiene, se la pasa todo el día mirando todo, indagando y preguntando. Puede pasar horas en un barco, un tren o un colectivo y se sienta a mirar para afuera, juega y cuando se cansa se duerme. Ari le preguntaba el otro día si quería volver al jardín y el le contesto: -no, yo quiero ir al viaje! 

Lo más lindo de viajar en familia es la comunión que se genera entre todos. Nos gusta estar juntos, y también nos relacionamos individualmente, compartiendo actividades. Nosotros disfrutamos de estar con los chicos y para ellos tenernos todo el día es una fiesta.

domingo, 11 de mayo de 2014

Un gran paso


  Desde hace tiempo que estaba soñando en realizar este viaje, Papa  con sus mil historias del sudeste asiatico me volvia loco. Queria conocer nuevas  culturas, volverme loco en el caos de las ciudades, poner a prueba la magnifica comida oriental del gran chef de casa y disfrutar de las bellísimas playas.
 
  Ya en la segunda semana empezamos a viajar por las islitas paradisiacas. Visitamos unas playas increibles pero, yo sentia que me faltaba algo. Cada vez que papa y umi se metian a hacer snorkel volvian y nos contaban la cantidad de peces fabulosos que habian visto, y yo solo me quedaba con la vista de las piedras de la orilla. Me meti para intentar un par de veces, pero siempre habia un limite que me frenaba que era cuando no hacia pie. Eso nunca lo pude superar hasta hoy. Hoy di un gran paso. Al mediodía con todo el sol fuerte que ilumina los corales y peces y da vida al mar nos metimos con papa al mar con los snorkels. Empezamos de a poco, hasta que llegue a esa maldita parte y me quede en el lugar. En ese momento me ajuste la mascara y me lanze a la aventura. Sin pesar lo que estaba haciendo segui y segui nadando. De a poco me fui relajando y empezando a disfrutar de esa maravillosa vida marina, tan ajena a nosotros y tan diferente a la vida terrestre. 
  A la tarde volvimos a la playa e hicimos otra inmersion en el mar. Esta vez mas desafiante, fuimos mas lejos y mas profundo todavia. No puedo negar que tuve miedo cuando ya el fondo se alejaba cada vez mas. Pero me gusto, y lo disfrute mucho y cuando llegue a la costa pude decirle a mama, uma y sashi todo lo que habiamos visto!


Toto

Ying Yang

Amo Asia y la detesto. 


Huele maravillosamente y apesta, sólo moviéndote un par de metros. Vas caminando y sintiendo el aroma de las especies y los curries, de los cientos de flores que adornan las calles que se funden con el hedor apestoso que sale de las alcantarillas, de la basura tirada por todos lados y de los pescados puestos a secar al sol. Los lugares que vemos son hermosos, pero no mires la trastienda. 
Los tailandeses son amables y son antipáticos, todo el tiempo, y al mismo tiempo. Un empleado muy amable puede dedicarte su peor cara de otro si te vas sin comprar, sin ningún miramiento. Ni siquiera te saludan. Cada vez que necesito regatear o discutir algo con alguien, me lo cargo a Sasha que hasta ahora es lo único que los ablanda. 
Vine con la idea de no pelearla, de tratar de dejarla ser. No es fácil. Juro que lo intento.

Pato



jueves, 8 de mayo de 2014

El mejor atardecer hasta el momento

Acá estamos en Ko Phi Phi, pizza, cerveza y samosas, que más podemos pedir!

Uma baila entre las antorchas encendidas.
Sasha no necesita saber el idioma para hacerse amigos.



Atardecer en la playa del centro (no recordamos el nombre). Bajo tanto la marea que se podía caminar casi 200 metros mar adentro.







Phi Phi Leh merece un blog fotográfico aparte.


Está es la entrada de nuestro barco a Maya Bay 
Tuvimos una hora para quedarnos en la playa. No está bueno cuando te limitan así, pero la concurrencia es tan grande que no queda otra opción.


Para los que me recomendaron que me relaje!

El lugar es verdaderamente increíble.